Letras Alternas
jueves, abril 09, 2009
Tal vez
los sueños
y el encanto
se quedaron
en la agenda
de teléfonos
que perdí
en
tu mirada.
Hoy
no tengo
a nadie
a quien hablarle
y escribo
desde el exilio
cartas.
Como esta.
los sueños
y el encanto
se quedaron
en la agenda
de teléfonos
que perdí
en
tu mirada.
Hoy
no tengo
a nadie
a quien hablarle
y escribo
desde el exilio
cartas.
Como esta.
miércoles, diciembre 31, 2008
Invierno
que no termina,
se queda
en el estómago
hasta
que ya no quede
trazo alguno
de...
algo,
poeta, creo.
Perdí la lista de pendientes,
ya no sé
quien va a morir.
que no termina,
se queda
en el estómago
hasta
que ya no quede
trazo alguno
de...
algo,
poeta, creo.
Perdí la lista de pendientes,
ya no sé
quien va a morir.
Peor que nada
y todo
es el silencio.
(Si tan sólo tuviera un pedacito de cielo)
Acaba de cerrarse
una puerta tras de mi.
Viento,
cuantas tardes
me has robado.
Yo me quedo a esperar
el mes de Abril.
y todo
es el silencio.
(Si tan sólo tuviera un pedacito de cielo)
Acaba de cerrarse
una puerta tras de mi.
Viento,
cuantas tardes
me has robado.
Yo me quedo a esperar
el mes de Abril.
domingo, agosto 17, 2008
El mezcal
se me agolpa
en los dedos,
en la sangre.
Me lleva a pensar
en mis amores,
en los de ella,
en esos dolores
que dan
en lugares del alma
inaccesibles a los vendajes.
¿Qué tan diferentes
podemos ser?
Apenas un poco.
Nos acompañamos,
de lejos,
porque así tiene que ser.
Silencio
aderezado por canciones.
No me atrevo a compartirlas,
son mías, no tiene que saberlas.
Silencio.
Silencio.
Apuro otro trago,
la esencia me arde,
me obliga
a decir cosas
que no vale la pena mencionar.
se me agolpa
en los dedos,
en la sangre.
Me lleva a pensar
en mis amores,
en los de ella,
en esos dolores
que dan
en lugares del alma
inaccesibles a los vendajes.
¿Qué tan diferentes
podemos ser?
Apenas un poco.
Nos acompañamos,
de lejos,
porque así tiene que ser.
Silencio
aderezado por canciones.
No me atrevo a compartirlas,
son mías, no tiene que saberlas.
Silencio.
Silencio.
Apuro otro trago,
la esencia me arde,
me obliga
a decir cosas
que no vale la pena mencionar.
martes, junio 17, 2008
Aquí
(entre el esternón
y el estómago).
Tu no padeces
lo mismo que yo.
Sientes,
no lo dudo.
Pero
no eres como yo.
Le digo
al doctor:
sálveme.
Él sonríe
y
me condena.
Sonríe
y
me condena.
(entre el esternón
y el estómago).
Tu no padeces
lo mismo que yo.
Sientes,
no lo dudo.
Pero
no eres como yo.
Le digo
al doctor:
sálveme.
Él sonríe
y
me condena.
Sonríe
y
me condena.
martes, junio 03, 2008
Me permito un par de líneas desesperadas como quien busca la redención perdida, o la juventud, o cualquier otra cosa que se pueda ir por el caño para jamás regresar. Ah, claro, el amor. Que no se nos olvide el amor. Van estas líneas a su salud, y en honor de esa injustificada ausencia. Sus vacaciones nos lastiman.
El aire es raro de un tiempo para acá. Y las noches. Y todo en general. Dicen los relatos nuevos que la esencia de la poesía está escasa. No debería gastarla, ¿pero quién soy yo para seguir lineamientos o doctrinas? Busco amor, como Sabines, pero con menos años y más salud, y menos todo. Sin embargo, se me niega. Ya sé, no me toca. Lo dijo un perro: "solo soy el que nunca fue". Y que larguen a callar todos esos filisteos de mierda.
domingo, abril 06, 2008
Yo veo la noche
cuando todos
comparten amor.
Siempre es lo mismo.
Y me río
por que no tengo de otra.
Su satisfacción
es mi condena.
Lástima.
Me hubiera caído bien
un poco de razón
para tener.
Yo veo la noche,
eso es lo mío.
cuando todos
comparten amor.
Siempre es lo mismo.
Y me río
por que no tengo de otra.
Su satisfacción
es mi condena.
Lástima.
Me hubiera caído bien
un poco de razón
para tener.
Yo veo la noche,
eso es lo mío.